Juego de tronos (El beso griego)

Comparte

Juego de tronos (El beso griego)

grecia-default-impago-compressor

Del beso griego a la tragedia

Grecia, cuna de la civilización occidental, entró en la CEE en 1981, antes que Portugal y España.

Su situación geoestratégica, defensa del muro que separa a los “salvajes” de occidente, le permitió un largo beso a sus socios en el club. Un apasionado beso con lengua, que la CEE permitió complacida sin exigir ningún certificado de salud. La CEE acogió en sus brazos a una amante apasionada consintiendo, a sabiendas, que ni era guapa ni tenía las medidas adecuadas para ser miembro del Club.  Así, la mantenida amante, se permitió caprichos impagables, mientras su familia derrochaba la dote recibida a cambio de un “beso”.

 

Con el transcurrir de los años, algunos socios del Club, pasado el enamoramiento, empezaron a descubrir que ” el beso griego”, ya no era tan apasionado, sus pechos no presentaban la turgencia de los primeros años y su familia, sumida en una decadencia económica sin precedentes, reclamaba una nueva dote. Los socios complacientes, después de acostarse durante años con su deseada amante, ya no estaban dispuestos a costear más tiempo sus caprichos. La belleza griega de los primeros años ya no encandilaba a sus amantes.

La familia griega decidió, entonces, que prestar su cuerpo a cambio de un sinfín de sacrificios, no tenía sentido. Si nadie quería pagar por su “amor”,  si su atractivo había desaparecido, la ‘novia” volvería a casa con su familia. Indignados, los amantes reclamaron la devolución de la dote, pero la familia griega, consideró que era un justo precio a cambio de los años de disfrute. Al fin y al cabo, cuando el club aceptó “el beso griego”, ya sabían que, en caso de repudiar a la “novia”, la dote sería irrecuperable.

Un buen día, la familia griega descubrió que los patriarcas que les habían conducido desde “el beso griego” hasta la tragedia, no eran dignos de su confianza. El egoísmo y la falta de control de sus finanzas, confiados en la belleza de la “novia ” , habían desembocado en una situación de precariedad para el resto de los familiares. Un joven guerrero, valiente y decidido, prometió guardar el Fuerte del Norte, luchar con dignidad para afrontar los malos momentos, y convencer al club, no sin antes reprocharles su avaricia, de que el “beso griego” seguía teniendo un gran atractivo. La CEE despreció sus argumentos, le ridiculizó y amenazó con su expulsión definitiva del Club, si no hacia los sacrificios necesarios para que ellos pudieran recuperar la dote.  Olvidaron lo más importante: son los guardianes del muro, el Castillo Negro.

Al otro lado, los “salvajes ” del Norte, loshombres de la bandera roja, esperan con paciencia que alguien abra la puerta del túnel. Un poderoso ejército económico en las tierras de oriente y el norte, espera la decisión del Club: mantener la defensa del muro y rescatar a la “‘novia” o abandonar el Castillo Negro a su suerte. Los salvajes  esperan. T, al oeste, al otro lado del mar, en Desembarco del Rey, el trono de las barras y estrellas, dilucida si entrar o no en la batalla. Hay mucho en juego.

Mario Sender

Comparte
Mario Sender

Acerca de Mario Sender

Escritor aficionado de relatos, ciencia, divulgación y redactor de contenidos para web/blog. Dibujante e ilustrador. Amante de las palabras.

One thought on “Juego de tronos (El beso griego)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

+ 12 = 14