La materia oscura.

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La materia oscura.

Imagen del telescopio Hubble del cúmulo de galaxias CL0024+17, con efecto de lente gravitacional (se cree que por influencia de la materia oscura)

¿Que somos?, ¿cual es nuestro destino como seres humanos?, ¿seremos los primeros seres inteligentes en todo el universo?  o quizá no seamos nada más que un ente insignificante en el inimaginable espacio-tiempo que poco a poco vamos descubriendo?

Intentaré explicar de forma inteligible lo que es el Universo:

Imaginad un enorme estanque de agua sin límites,  que contiene todo lo que podáis imaginar: galaxias, tiempo y espacio. Un estanque en continua expansión que se va llenando cada vez más y más deprisa alimentado por un continuo manantial. En su origen no existía nada, ni el tiempo, ni el espacio, ni la materia. Todo lo que conocemos estaba comprimido en un solo punto, billones de billones más pequeño que un átomo, con una temperatura billones de billones más caliente que el sol y cualquier estrella imaginable. Pensad en un muelle del tamaño del Universo comprimido hasta ese inimaginable tamaño, como un resorte que contiene toda la energía conocida y por conocer. Gracias a los últimos avances tecnológicos hemos podido llegar hasta la más pequeña distancia y el más mínimo tiempo:

Longitud de Planck: 10 -35  (0,00000000000000000000000000000000001 metros)

Tiempo de Planck:    10−43 (0,0000000000000000000000000000000000000000001 segundos)

El tiempo de Planck es lo que tarda la luz en recorrer la distancia de Planck. Esta es una medida que se emplea en la mecánica y física cuántica para determinar el origen y evolución de nuestro universo, donde nuestra medición del tiempo como lo conocemos no tiene sentido.

Todos las fuerzas del Universo tardaron en formarse 2 tiempos de Planck. En ese espacio-tiempo se crearon las cuatro fuerzas que lo gobiernas todo: gravedad, electromagnetismo, nuclear fuerte y nuclear débil. Es el resultado de la expansión repentina de ese muelle que lo contenía todo. Desde entonces, hace aproximadamente 14.000 millones de años, el muelle del Universo se sigue expandiendo a velocidad creciente (las galaxias se alejan de nosotros  a una velocidad aproximada de 250.000 km por hora, según las últimas mediciones) y aumentan su velocidad cuanto más alejadas se encuentran.

Volvamos al estanque. Después de que saltara el resorte del muelle Universo, la fuerza de la gravedad empezó a inter actuar entre las partículas subatómicas hasta formas los átomos (un pequeño universo en miniatura), la gravedad cuántica unió a protones y electrones alrededor de un núcleo y el electromagnetismo los contuvo en un envoltorio que daría origen a toda la materia conocida. Imaginad ese estanque, con todo su contenido, en ebullición a billones de billones de grados centígrados. Si miráis una superficie de agua estancada, podréis ver como las partículas de polvo van formando cúmulos, algunos pequeños (los de menor masa) y otros mayores. Son agrupaciones. Así, de manera similar se fueron formando las galaxias. Y así, en torno al centro de masas, se forman los cúmulos galácticos.

Ahora vamos con la materia oscura. Para un pez o cualquier habitante marino del estanque, la materia está representada por sus congéneres, las rocas, las plantas, la arena, la luz, etc. Pero no el agua. Ellos no ven el agua y al ser su medio natural no representa materia.  De la misma forma creemos que sucede con la materia oscura. Esta materia y energía desconocidas son el pegamento del universo. Mantiene todo en su sitio, equilibra la fuerza de la gravedad y es la responsable (eso creemos) de la expansión del Universo. La materia oscura, de naturaleza desconocida, influye decisivamente en la rotación de las galaxias alrededor del centro de masas de los cúmulos galácticos y representa aproximadamente el 23% de la masa total. La energía oscura, aún más misteriosa, ocupa el 72% y lo que nosotros vemos, medimos y tocamos, tan solo el 5% del total.

Cúmulo de galaxias Abell 2744, las más antiguas captadas por Hubble.

Estamos dentro de ese estanque, mirando hacia arriba, buscando algo que desconocemos. Que no vemos, que no podemos medir, ni tocar. Es como el agua que rodea a los peces. Ni tan siquiera son conscientes de ello. Pero está y les mantiene vivos. Miran hacia la superficie pero no entienden nada de lo que está a su alrededor. Fuera de su universo suceden cosas que nunca llegarán a comprender. Está en su naturaleza.

Quizá, a nosotros, los seres humanos, nos suceda lo mismo, que estemos dentro de un estanque y que por mucho que miremos al cielo jamás lleguemos a entenderlo del todo. Pero, también puede ser, que seamos los destinatarios de una única inteligencia, un don, que formaba parte de ese muelle y que como todo ello, estemos en plena expansión, cada vez más rápida, hasta alcanzar un conocimiento infinito, cuyo destino sea colonizar todo el universo, propagar nuestra especie por las estrellas y sembrar de vida inteligente millones de millones de galaxias.

No sabemos en que lugar del tiempo nos encontramos. Quizá, nuestra evolución, ni tan siquiera tenga un tiempo de Planck. Afortunadamente, a pesar de nuestra torpeza, mentes privilegiadas continúan preocupándose de cual es nuestro lugar en el estanque y mirando hacía esa luz que se refleja a través de la materia oscura.

Espero que no lo estropeemos.

Mario Sender

 

 

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Mario Sender

Acerca de Mario Sender

Escritor aficionado de relatos, ciencia, divulgación y redactor de contenidos para web/blog. Dibujante e ilustrador. Amante de las palabras.

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